viernes, 24 de abril de 2015

Biosfera Trail 2015

Otra vez me vuelvo a poner un dorsal y ahora con las vistas puestas en el Cainejo, que dicho sea de paso, me tiene algo acojonao, porque veo que llego muy justo y estas carreras ya me las tomo como un entrenamiento de calidad para ese reto y cuyo único objetivo es finalizarla. Tocaba una prueba que en su tercera edición ha alcanzado unas cotas de popularidad y calidad, que muchas otras mucho más veteranas quisieran para sí. La Biosfera Trail se ha convertido en un referente provincial motivado por una excelente organización, que ha sabido potenciar sus puntos fuertes, como la cercanía a la capital, un pueblo entero volcado con el evento, el paso por zonas de una espectacular belleza, como el Faedo y además a conseguido minimizar o incluso revertir en su favor los puntos débiles, esto es una apreciación personal, como la gran dureza de la carrera que siempre motiva que haya numerosos abandonos y más este año debido al estado del terreno, el paso por zonas no tan bonitas. como la escombrera del cielo abierto, algo que a mí particularmente me gusta, pero que puede tener sus detractores. Por todo ello no puedo más que darle un sobresaliente a la organización y esperar que sigan por el camino que llevan hasta ahora, mejorando poco a poco y manteniendo este prueba en el calendario durante mucho tiempo.
El año pasado no pude disputarla por motivos de salud, así que comparándola con la primera, esta ha ganado en dureza, con esa subida a la Peña Colorada por senda y con un cresteo que invitaba a disfrutar de las vistas y el pequeño desvío para ascender el penúltimo pico por una estrecha y técnica canaleta, donde había que tener mucho cuidado con la humedad. Todo el resto del recorrido era practicamente el mismo, con la única salvedad de lo resbaladizo del terreno, por lo que había que extremar las precauciones, a pesar de todo, todavía fui unas tres veces a acariciar el suelo, sin consecuencias graves, salvo algún pequeño rasguño.
El día despertaba nublado y con ganas de lluvia, algo que afortunadamente no se produjo, apenas unas pequeñas gotas insignificantes, menos mal porque con lo que había caído en días anteriores ya teníamos bastante. Me vino a buscar Ruben y recogimos a Anabel, para llegar con margen para calentar, pero tuvimos que aparcar muy lejos y tardamos demasiado, por lo que al final llegamos con el tiempo justo para recoger los dorsales y volver al coche a cambiarnos,  además tenía que entregar unas camisetas del equipo, pero solo ví a Manu Caballero para darsela, con lo cual no hubo más remedio que llegar a la carrera para la salida y ese fue todo el calentamiento que pudimos hacer.


Saliendo con tranquilidad

Como el planteamiento de la carrera era hacer un entrenamiento con vistas al Cainejo, no me importó quedarme en la parte de atrás y salir tranquilamente, lo que me llevó a encontrarme con el primer tapón de la carrera, en las escaleras de acceso de la ladera que queda por encima del pueblo y que conduce a La Vid, sigo trotando ligero sin forzar demasiado, cada vez me cuesta más calentar y por eso no aprieto en absoluto, dejándome ir en la bajada hacia el túnel de la vía ferrea, incluso puedo adelantar a algunos corredores, hasta que comenzamos la senda que sube a la Peña Colorada y aquí me encuentro con Angel que también salió desde atrás, Anabel esta un poco rezagada y a Ruben ya ni lo veo, cuando empiezan a producirse pequeños tapones debido a la estrechez y sinuosidad de la vereda, menos mal que llegamos al cresteo y encaramos la primera cumbre del día donde dejamos de ir tan apretados para poder correr un poco, me dejo ir bajando hasta Santa Lucia y descubro que sangro abundantemente por un dedo, tengo una pequeña raja donde la uña, pero parece un oleoducto vomitando sangre, así que voy bajando chupando y escupiendo hasta llegar al avituallamiento, donde me vuelvo a encontrar con Angel, charlo un poco con él y salgo de nuevo, cuando me doy cuenta que se me ha olvidado pedir una tirita, con lo que sigo con el mismo procedimiento vampiril.


Ascensión a Peña Colorada 

Comienzo la subida al cueto San Mateo, sin prisa pero sin pausa, con un ritmo sostenido, el que espero que pueda llevar en Picos y me encuentro con Pablo Camino y Oliver que van charlando tranquilamente, me uno a ellos y conversamos durante un rato hasta que al llegar al paredón del cueto me encuentro con Javi Pascu y Jose Antonio Pozo animando sin parar, un saludo rápido y para arriba dirección a la cumbre para comenzar el descenso técnico con algo de brio, me suelto un poco y en un momento estoy en la canaleta que baja a la balsa, Miguel Angel del Cumbres y del Collalampa que esta de voluntario me avisa que esta resbaladizo y como no, segunda caída, la primera fue un pequeño resbalón en el canalón que baja del cuesto hacia la pista que lo bordea y que no tuvo consecuencias, esta la freno con el gluteo y parece que aguanta, aunque si que noto un pequeño dolor, pero esa zona es dura y parece que no me afecta al ritmo de marcha. Encaro la subida a la bocamina donde esta el Moja animando a todo trapo, como es habitual en él, me sumerjo en la oscuridad del túnel y salgo lanzado hacía el avituallamiento que este año no esta en las escuelas y hay un pequeño desvío del trayecto que yo conocía, y que me indican rapidamente al verme dudar. Repongo fuerzas y comienzo la subida que separa Santa Lucia del Faedo, atravesando un pequeño bosque que desemboca en una zona arida de escombros mineros, para sin pensarmelo iniciar el descenso por un sendero barroso donde me tengo que agarrar a las escobas para poder mantener el equilibrio, pero al poco tiempo me tengo que detener ya que me topo con varios corredores que se lo toman con más tranquilidad, hasta que salimos a la pista a través de un puente artesanal que nos lleva al avituallamiento del Faedo, 


Atravesando el puente artesano camino del Faedo

donde vuelvo a comer algo de fruta y me dirijo a la penúltima subida donde empiezo a notar que ya me cuesta mantener el ritmo de subida y el gemelo se empieza a quejar, por lo que relajo un poco y tomo una pastilla de sales para evitar esos calambres que me han atenazado en las dos carreras anteriores y como llevo varios meses donde si no es por una cosa es por otra, no consigo encadenar varios entrenamientos de calidad y cantidad seguidos lo que va minando la confianza en los últimos tramos de las carreras. Poco a poco consigo llegar a la cima y en la bajada voy volviendo a coger el ritmo otra vez para llegar de nuevo al avituallamiento del Faedo y encarar la última subida donde ya voy algo más suelto y consigo sobrepasar a algunos corredores para finalizar en meta con un tiempo de 4 h 54 m. que me deja bastante satisfecho ya que pensaba estar entre 5 h y 5 h 30 m.


A punto de entrar en meta

Ahora a esperar al Alto Aller el último test antes del Cainejo y a ver si vamos cogiendo confianza para mantener el ritmo en largas distancias sin estar pendiente de que pueda fallar la musculatura.
Solo me queda agradecer a todos los fotografos que se pasan las horas muertas a pie de pista para intentar dejar plasmado nuestro esfuerzo durante la carrera y que aprovechamos para hacer nuestro pequeño reportaje.
Y para finalizar os dejo un video con una música que siempre ha sido mi debilidad, el soul con su potente ritmo, a ver si consigo recuperar el mio, esta chica es Gladys Knight con The Pips interpretando un clásico, Friendship Train
Gladys Knight and The Pips - Friendship Train... por MarvD

miércoles, 25 de marzo de 2015

IV Carrera Puerta de Muniellos

No sé si es por el clima, las fechas, el poco entrenamiento o todo junto a la vez, pero cada vez que voy a Asturias, con una expectativas más o menos decentes, el fiasco es de órdago. Esta vez me fui a conocer la zona de las Fuentes del Narcea, concretamente a Moal, un pueblecito a las puertas del Parque Nacional de Muniellos y donde se celebraba como no podía ser de otra manera la IV Carrera Puertas de Muniellos, una prueba de 30 km que como el gps no funciona muy bien por esas zonas, in situ se marcaron 32 puntos kilometricos y unos pocos metros más hasta la meta, algo que pudo sorprender a los que no acudieron a la charla informativa.
Tengo que comentar que la organización de la prueba me recordó mucho a la de mi querida Villalfeide Polvoreda o el mismo Alto Sil, un pueblo volcado completamente en la carrera y en la atención de los corredores, en un entorno orográfico no muy propicio para estas aglomeraciones, desenvuelven perfectamente el tema del tráfico, duchas, vestuarios portátiles y carpa gigantesca para la comida, entrega de trofeos y sorteo de premios entre los participantes, en el cual me vi agraciado con una camiseta compresiva marca Land, un final con suerte para una carrera poco afortunada, asi mismo la señalización y los avituallamientos perfectos, con lo que la nota que se puede poner es muy alta, algo que los corredores, por lo menos yo, agradecemos y espero que la mayoría de las pruebas sigan estos ejemplos, por el bien de las carreras de montaña.
El sábado llegaba para instalarme en un apartamento en Oballo, un pueblo a dos km de Moal pero que queda en lo alto de la montaña y con unas calles de estas típicas de hormigón rayado y con desniveles del 25%, solo puedo decir que la carrera pasaba por delante de mi alojamiento y los corredores comentaban que era el tramo más duro de todo el recorrido. 
Recogí el dorsal, vi el final de la carrera de 9 km y me fue a la charla informativa para acabar de pasar la tarde, cena en el apartamento después de tomar unas cervezas en la tasca de la organización y pronta para la cama.
Se despierta el día con la clásica niebla meona, pero además un frío helador, que me hace permanecer en el coche sin calentar, para evitar mojarme y quedarme congelado, como me quedé en el trayecto desde el mismo coche hasta el arco de meta, menos más que el café que nos daba la organización allí mismo en la salida me hizo entrar en calor.  
Me encuentro con Manu y Ferni justo en el momento de la cuenta atras, el primero se va hacia las primeras posiciones y Ferni se queda conmigo un poco para atrás para comenzar con tranquilidad, en los últimos entrenos me he encontrado algo mejor y he conseguido subir una vez al Fontañan y dos al Cueto San Mateo, por lo que me encuentro con confianza a la espera de que el piramidal no me dé mucha guerra y confio en acabar sobre las cuatro horas, aunque el tiempo frio y lluvioso no es de mi agrado.  


En la primera subida después de Oballo, con fuerza

La parte nueva, el cresteo añadido este año


 Cruzando un pequeño rio

En un momento acaba la cuenta atrás y comenzamos a trotar pausadamente en una suave cuesta arriba, para volver rapidamente y atravesar todo el pueblo de Moal por su calle principal en un recorrido de dos km que sirve para estirar el pelotón antes de comenzar la dura subida a Oballo.
He comenzado conservador, no me encuentro atascado y el piramidal no me da guerra, así que consigo imprimir un ritmo que me coloca más o menos en el medio de la carrera, paso por delante de la casa rural donde me alojo con paso firme y me dirijo con buenas sensaciones hasta la primera linea de cumbres que se ve al fondo hacia el cielo, donde iniciamos un cresteo rodeados por la niebla y que es la parte nueva, incorporada este año a la carrera, unos cuatro km. más y que desemboca en el segundo avituallamiento pasado el km 10 y donde comenzamos el descenso hacia el valle, donde empiezan los contratiempos con una caida sin consecuencias a priori. Me levanto algo dolorido pero continuo, aunque me esta empezando a costar recuperar el ritmo que llevaba y aunque las piernas las tengo heladas, sobre todo porque llevo las mallas completamente mojadas, el chubasquero me empieza a molestar, ya que ha salido un tímido sol que caldea el ambiente y decido quitarmelo. Entro en la segunda subida de la jornada y las piernas empiezan a crujir suavemente pero todavia consigo mantener una buena marcha de ascenso hasta que toca una corta bajada para comenzar la dura ascensión final a la cima más dura de la prueba y aquí inconscientemente me lanzo a tumba abierta, hasta que unos brutales calambres en los dos abductores me paralizan completamente y tengo que detenerme a estirar, a duras penas consigo reanudar la marcha hasta enfrentarme con la pared que finaliza en la cumbre desde la cual el gaitero nos ameniza con sus estridentes notas, un verdadero suplicio hasta llegar a la cima, que parece que se aleja cada vez más, en consonancia con el esfuerzo que me cuesta poner un pie delante del otro, hasta que al final lo consigo y poco a poco y muy despacio comienzo a trotar soltando toda la musculatura agarrotada, y así van transcurriendo los últimos km con más pena que gloria, viendo pasar a corredores sin capacidad para seguirles a pesar que su candencia no es demasiado fuerte. Al llegar a Moal nos queda la última subida que rodea ligeramente el pueblo y que casi agradezco ya que no es demasiado fuerte y me deja recuperar y hasta troto algo para soltar, hasta que llego al descenso y aquí ya me tengo que dejar ir y volver a verme superado por más corredores que bajan a un trote exagerado para mis maltratados musculos.


El chubasquero empieza a estorbar


Ya empiezan los problemas musculares


Sigo con los problemas pero consigo soltar un poco


En la parte final de la carrera con visibles muestras de agarrotamiento

Al final consigo entrar en meta en 4 h 27 m en el puesto 268º de la general y el 12º de mi categoria muy lejos del podio, que en algún momento pensé que podía estar cerca, pero nada más alejado de la realidad, incluso estando en perfectas condiciones hubiera estado lejos de él, mucho nivel en esta categoría hay en Asturias.
En la entrega de trofeos conocí en persona a Alfonso Cano del facebook de Cumbres, muy contento por el carrerón que había hecho y que recogía el trofeo de Salva Calvo, al que no pude saludar, al igual que Marcelino Redondo, ya se habían ido los dos.
Y para finalizar vuelvo a la vieja costumbre de poner algo de música de mi epoca, hoy vamos a dejar un gran tema del Rock Medieval de Jethro Tull, Aqualung.  

Jethro Tull - Aqualung (Live) por meygisan


jueves, 5 de marzo de 2015

II Gran Premio de Isla - Ecoparque Trasmiera

Junto a Chuso habiamos decidido apuntarnos a esta prueba en Isla perteneciente al circuito Trail Series de Cantabria para conocer la zona y con la esperanza de comenzar la temporada con una carrera tranquila y sin demasiadas exigencias, dado que no he podido realizar los entrenos con toda la intensidad deseada debido a los problemas de piramidal que no me abandonan del todo.
Craso error en la elección como se ira viendo, aunque a la organización de la carrera no se le puede poner ningún pero, el recorrido con o sin barro no es de los que vayan bien a mi manera de correr, la señalización perfecta y cinco avituallamientos pueden ser hasta excesivos para 25 km, ya en el último ni paré, lo peor era no conocer a nadie y se hace extraño el no tener con quien comentar algo. El primer contratiempo fue la lesión de Chuso que no le permitía acudir y me dejaba solo frente a lo desconocido. El sabado salgo hacia Cantabria con tiempo y ya comemos Isabel y yo en Isla, me dedico a pasear un poco y acudo a la charla explicativa de la prueba, donde me voy enterando de lo que se me viene encima. David Arruza nos va explicando las caracteristicas de la carrera en la que va a predominar el barro en un porcentaje muy elevado de su recorrido, pero habla de más de 30 cm. de profundidad en algunas zonas y yo creo que exagera un poco, aunque las escasas posibilidades que tenía de disputar el podio de mi categoría se van haciendo más pequeñas en mi mente. Después de la charla un vino español y a cenar al hotel para descansar lo máximo posible, ya que el viaje me ha dejado algo doblado.
Madrugo para desayunar y agarro el dorsal pronto para empezar el calentamiento con tranquilidad, bajo en mallas pero el día aunque nublado es bastante caluroso y me pongo el pantalón corto, doy unas vueltas y cuando me quiero dar cuenta ya nos estan llamando para la salida. Cuenta atrás y salida vertiginosa por las calles de Isla, algo que me cuesta por el piramidal, hasta que entramos en las marismas de Joyel por el molino de Mareas de Santa Olaja en fila de a uno pero a ritmo de 4:30 que me van pasando factura ya que me sigue costando calentar. 


Paso por el Molino de Mareas de Santa Olaja

Atravesamos el pueblo de Soano para entrar en las laderas de la primera tachuela del recorrido la sierra del Molino de Viento y donde empieza mi calvario particular al darme de bruces con el camino cubierto por un barrizal increible, la realidad se presentaba en toda su crudeza y los 30 cm de la charla se quedaban cortos en algunos tramos. Esto hace que ralentice la marcha definitivamente para evitar sobrecargas en las lumbares, empezando a perder posiciones rapidamente. 


El barrizal que tuvimos que soportar en la sierra del Molino del Viento

En la bajada me suelto un poco y sobrepaso a algunos corredores hasta que en un terreno pindio resbalo y caigo por un tobogan de 5 metros de barro, reboto y sigo la marcha para comenzar la subida al punto más alto de la carrera el monte Cincho, aqui el barrizal se suaviza en algunos tramos con roca y la bajada al principio aunque esta marcada como peligrosa se hace rapidamente hasta llegar a la zona rocosa y con barro que hace volver a extremar precauciones, hasta desembocar en camino y zona asfaltada donde con la musculatura ya cargada no puedo coger el ritmo que me gustaría y asi entramos en el casco historico de Isla donde tenemos el avituallamiento solido.


 Descenso del Cincho con algo menos de barro


Hasta hay tramos en los que puedo correr

 Desde aquí enfilamos hacia el tramo más espectacular de toda la prueba, los acantilados del Cabo Quejo, en un continuado sube y baja, contemplando un paisaje impresionante que culmina con el kilometro de la muerte un poco antes de la llegada a meta y que queda plasmado por las fotos de los variados reporteros que cubren el recorrido y que buscan más el arte que la simple expresión fotografica. 


Acantilados de Quejo, sublime foto


Como se puede ver hasta señalizan el temido km para que sepas lo que te espera


Otro fotón, en la parte final del km de la Muerte


Visto desde arriba la parte final del km de la Muerte

Los gemelos me dan un toque y ralentizo un poco el ritmo para no sufrir un pinchazo, llevo ya un rato adelantando corredores que ya van algo tocados, ya que mi ritmo tampoco es para tirar cohetes, pero por lo menos puedo correr con un trote aceptable y después de una tremenda subida con la que finaliza el temido kilometro ya se puede divisar la meta el la playa de Isla donde entro con un tiempo de 3 h 11m y algo tocado muscularmente para no haber forzado a tope, como era de esperar los puestos de honor de mi categoria quedaron algo lejos, menos de lo que esperaba ya que finalice el 9º a poco mas de 20 minutos del 3º puesto. 


Entrando en meta con las huellas del barro por todo el cuerpo


La hora de recuperar

La recuperación muscular parece que esta siendo buena, aunque he pillado un catarro quizás por la bajada de defensas debida al esfuerzo realizado, espero estar recuperado para la próxima en Muniellos.     

lunes, 29 de septiembre de 2014

Xtreme Lagos 2014

Y por fin llega la última carrera programada para este año, la Xtreme Lagos en Cangas de Onis una maratón de montaña y a la que llego con pocas ganas física y psiquicamente, pero la posbilidad de inscribirme para la Transvulcania hace que por lo menos el objetivo sea acabarla para tener la acreditación que solicitan para la ultra de La Palma.
Llego el viernes con Isabel pronto y a última hora de la tarde aparecen los compañeros de León Corre, Chuso, Seve, Juanrra, Ivan, Ruben y Jairo con los que compartimos apartamento y cena. Recogemos la bolsa del corredor y el dorsal y con unos vinos y cerveza nos retiramos pronto para descansar que la jornada siguiente promete por lo menos un día espectacular.
Paso una buena noche dentro de la media con solamente dos visitas al baño y el siento el cuerpo bastante descansado. No desayuno demasiado, plátano, barrita y frutos secos para no cargar el estomago y nos plantamos en el autobús de las 7:30 que sale a las 8.45 como no puede ser menos.
Calentamos un poco mientras charlamos sobre diferentes aspectos de lo que nos espera, les comento a los compañeros las peculiaridades del itinerario hasta Covandonga que hice el sábado anterior y casi sin tiempo para pensarlo nos encontramos en la cuenta atrás para la salida de la carrera.


El grupo de León Corre muy enteros todavía en la salida

Salimos en la parte trasera del pelotón con mucha tranquilidad y en la búsqueda de posición para entrar en el camino me adelanto unos metros sobre el grupo de León Corre y en la subida a la Cruz de Priena veo como poco a poco se van quedando debido a los tapones que se producen cuando alguien baja el ritmo y se despega de su antecesor, el ancho del sendero hace que los adelantamientos cuesten un gran esfuerzo suplementario y todavía queda mucha carrera para ir dilapidando fuerzas. Yo estoy en un grupo que mantiene el ritmo sin perder comba y que me va muy bien hasta llegar justo debajo de la Cruz donde un paso técnico provoca un ligero tapón que nos hace perder algo de tiempo. En la bajada comienzo a pasar a corredores sin forzar demasiado, paso el cresteo cómodo y casi sin pensarlo me encuentro llegando al avituallamiento de la Huesera, donde recupero un poco bebo y sigo en dirección a la Vega de Comeya. donde me alcanza Chuso, y donde me doy cuenta de que no bajamos al valle directos como en el entrenamiento, sino que bordeamos por la parte izquierda siguiendo un estrecho sendero, ligeramente corrible pero con cuidado como casi todo el recorrido, hasta que enfilamos la bajada hacia la senda que sube al Escaleru y donde Chuso empieza a apretar, yo prefiero mantener mi ritmo a ver como llego a la parte final. Preciosa subida por el túnel del Escaleru para entrar en los Lagos por la bocamina de La Buferrera y bordear el lago Enol en el marco incomparable de una naturaleza salvaje y bucólica a la vez con


En los Lagos


Bocamina de La Buferrera

los Picos observándonos en el horizonte y la tranquilidad de las vegas rotas por el inmenso gentio que se agolpa para disfrutar de ella y animarnos efusivamente a nuestro paso. Llegamos al avituallamiento donde repongo fuerzas para comenzar el ascenso a la Porra de Enol el punto más alto de la carrera y pensando erroneamente que lo más duro ya había pasado. Rapidamente coronamos el zenit de la prueba, sigo con un ritmo ligero sin forzar más de la cuenta y encaro el descenso hacia el avituallamiento de Fana adelantando a algunos corredores y continuo en un suspiro casi sin detenerme a reponer fuerzas, con el pensamiento puesto en la bajada hacia la basílica de Covadonga, me encuentro bien y sigo cazando a diversos corredores y hasta me atrevo a acelerar un poco el ritmo de bajada aunque la senda no deja correr a gusto, en un momento me encuentro en Orandi y en el último tramo de descenso, bastante técnico me lanzo a fuego, hasta que un grupito me hace bajar el ritmo y ya me dejo llevar hasta el avituallamiento de Covadonga, donde entro en un poco más de 4 horas. Ya empiezo ha hacer conjeturas pensando que puedo acabar en menos de 7 horas, me quedan 18 km y tengo un margen de 3 horas para hacerlos, un recorrido que presupongo más fácil del que he cubierto hasta el momento.


Atravesando Covadonga

Como y bebo algo y continuo atravesando el terreno que circunda la basílica de Covadonga y donde tengo que preguntar un par de veces por donde se va, ya que las marcas no están muy claras y el trasiego de gente no ayuda demasiado, al final consigo salir de la aglomeración y comienzo a subir por pista y posteriormente por senda y aquí el tiempo parece que se empieza a alargar inopinadamente y sin ninguna justificación. Después de una eternidad, donde ya casi no me queda liquido, llego a un avituallamiento donde se indica que estamos en el km. 29. Dios mio!!! casi no me lo puedo creer, llevo casi una hora para recorrer 4 km y para más inri solamente nos dan un vaso de agua ya que la tienen escasa y no llega para todos los corredores que faltan, afortunadamente tiene isotónico de sobra y me llenan el recipiente para ir tirando en caso de necesidad y ya nos advierten que en dos km. tenemos otro avituallamiento más completo. Prosigo la marcha con más tranquilidad y me fijo en un corredor con bastones y barba que puede ser de mi categoría que me sobrepasa e intento seguir su ritmo pero me es imposible y poco a poco veo como se aleja, hasta que llegamos a una ligera bajada donde consigo bajar a trote hasta llegar a una fuente, donde me llevo una sorpresa al ver a Suso que comienza a caminar después de haber bebido, decido detenerme yo también para hidratarme y observo al corredor de barbas y bastones al que he conseguido alcanzar en la bajada. Salgo un poco antes que él y me encamino trotando hasta el avituallamiento del km. 31 donde cargo los dos bidones que llevo. Vuelvo a continuar la marcha encarando otra subida que se va endureciendo poco a poco y el corredor de barbas y bastones me vuelve a pasar con su ritmo aparentemente tranquilo pero que sigue siendo imposible de seguir para mí. Mientras voy siguiendo la estela del barbas intentando no perderle de vista, me encuentro a Suso apoyado a la sombra de un árbol y me comenta que está fundido, intento animarle diciendole que esperaba que me sirviera de liebre para seguir al barbas y parece que le sirve de revulsivo por que le veo unos metros detrás de mí, pero la subida se está haciendo cada vez más fuerte y no le veo buena cara, por lo que decido no esperarle para no forzarle demasiado y acabar con todas sus fuerzas, además sé que si se recupera minimamente en la bajada me pillará. De repente aparecen ante mi vista las famosas antenas de las que he oido hablar como el fin de todas las dificultades, y las tengo ahí mismo al alcance de las manos y de nuevo pienso que puedo acabar en torno a las 7 horas, aunque todavía hay algo que no me cuadra nos deben faltar 10 km y a las antenas habrá un poco más de uno, pero en un momento se me aclara todo de golpe, cuando damos un giro a la izquierda y nos vamos alejando paulatinamente de las dichosas antenas, hasta llegar a una collada donde volvemos a descender por senda ligeramente técnica hasta llegar a una pista donde consigo mantener un ritmo decente y donde alcanzo y sobrepaso esta vez definitivamente al barbas, que sigue con su paso tranquilo pero seguro. Ya estoy al pie de las antenas pero la subida se empieza a hacer exageradamente penosa, veo la figura al contraluz de un voluntario al final de una pared herbosa que parece que se aleja cada vez más, aunque después de una enorme eternidad consigo llegar a su altura, las fuerzas me están abandonando por momentos, pero todos los corredores de las cercanías deben estar muy parecidos a mí, ya que nadie me adelanta y yo continuo sobrepasando a alguno de vez en cuando. Comienzo la última bajada con algún amago de calambre por lo que bajo algo el ritmo ya de por sí muy pobre, hasta que llego al tramo protegido con cuerda que casi ni la veo hasta que un voluntario insiste en que me agarre a ella y me indica donde debo pisar para bajar con seguridad, realmente ya estaba pensando en pegar un salto que podía haber acabado con toda mi musculatura de golpe. A duras penas sigo bajando como alma en pena, y transitamos por una senda bastante técnica y con el cansancio acumulado apenas te deja trotar y de hecho todavía alcanzo algún corredor que baja andando con síntomas de estar acalambrado. Desembarco en una pista y cuando creo que voy a entrar en Cangas todavía aparece una senda que atraviesa un bosque, que me baja la moral a tope, hasta que de repente veo unas casas que reconozco como la parte alta del pueblo y por fin ya se que me queda menos de un km para la meta, cosa que me confirma un voluntario apostado a la salida del bosque. Realmente ya solo me quedan fuerzas para dejarme caer por la calle abajo hasta llegar a la esquina, donde apenas vislumbro a Isabel que me esta animando desaforadamente mientras intenta hacerme una difícil foto, para acabar encarando los últimos cien metros a meta, que cruzo con una inmensa alegría y alivio por igual, después de 7 h y 43 m de sufrimiento, sobre todo en la parte final, algo que normalmente no me 


Entrando en meta

ocurre y que es algo que oscurece las buenas sensaciones que la carrera me ha dejado en general. Bueno realmente no hay nada que unas buenas cervezas no puedan arreglar y ahora a pensar en el descanso, reponerse de estos esfuerzos continuados durante dos meses y esperar que todo vaya bien y pueda decidirme para ir a esa Transvulcania que aparece el horizonte del próximo año.     
Y para finalizar como siempre os dejo un video de un conjunto de Funki un estilo que quizas no sea muy popular en España pero que a mi me encanta, ellos son unos monstruos de esto, Sly & The Family Stone, sobre todo por su look que este video no es demasiado estrambotico, el tema "Thank You" no es de los mejores pero se puede apreciar bien su estilo

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Transvaldeonica 2014

De nuevo vuelvo a competir, esta vez me toca ir a Posada de Valdeon para participar en la 2ª Edicion de La Transvaldeonica, organizada por el incombustible Salva Calvo y Julio dueño del albergue La Ardilla Real y que seguramente han conseguido hacer una de las pruebas cortas más bonitas y duras de todo el calendario nacional, aunque conociendo al diseñador no es de extrañar.
Nos desplazamos el viernes junto con Isabel que es la encargada de sacar los fotos de meta y Anabel compañera de León Corre, para pasar el fin de semana en Casa Ezkurra donde nos juntamos con Vero  y Lluis que venían de Gijon. Aquí tengo que resaltar el exquisito trato proporcionado por Jose Antonio y señora durante toda nuestra estancia y destacar el esplendido desayuno con el que nos obsequiaron.
Cenamos allí mismo una ensalada de pasta que llevábamos, pero una empanada de cecina y queso de cabra que traían Lluis y Vero me hizo cometer el primer error nutiricional, y que fue comerme un trozo demasiado grande para mi estomago y que al día siguiente me pasaría factura. La noche transcurrió de una manera más o menos normal con tres o cuatro visitas al servicio que es el peaje que tengo que pagar por mi próstata maltrecha, pero puedo decir que me levanté bastante descansado y con ánimo para afrontar la carrera donde defendía el tercer puesto de mi categoría del año anterior y eso acrecentaba el ansia competitiva que llevo dentro. Desayuno ligero pero el estomago ya me pesa demasiado de la cena del día anterior. Vamos a la charla explicativa y en un momento tras charlar con unos cuantos conocidos y amigos, nos quedan quince minutos escasos para calentar y salir. Hago unos trotes progresivos y me coloco en la linea de salida hacia la mitad del pelotón, al lado de Chuso, Jairo, Salva e Ivan de León Corre y sin darme tiempo a pensarlo me encuentro corriendo precipitadamente entre la marea de corredores.
Como siempre me cuesta coger el ritmo pero como dentro de poco empieza una cuesta lo mantengo para evitar un posible tapón, llegamos rapidamente a la subida y comienzo a caminar y recuperar, la marcha es buena y aunque puedo forzar un poco más al allanarse la senda prefiero mantenerme en el grupo hasta llegar a la bajada técnica que nos lleva hasta el camino del Bustio y donde aprovecho para pasar a unos cuantos corredores con vistas a la subida de La Rienda.
Atravesamos Cordiñanes para afrontar la temida senda de La Rienda y donde es imposible adelantar salvo que se aparte el corredor voluntariamente, al tener un impresionante precipicio a tu izquierda y una monstruosa pared por tu derecha y aquí comienza el calvario de la subida a Collado Jermoso, primero atravesamos el bosque de La Sotin para subir a su pradería por una senda pedregosa donde cualquier esfuerzo extra lo vas a pagar caro, y aunque me había prometido a mí mismo no hacer ninguno, el ansia viva de la competición, no me dejo cumplirlo. Aun así entro en la canal Honda con un buen ritmo, sin adelantar pero sin que me adelanten, pero al llegar a las traviesas de Congosto la espalda me da un pequeño toque de atención y prefiero bajar un poco el ritmo, cosa que aprovecha Chuso para pasarme como una exhalación y durante un tiempo mantengo las distancias, también veo a Cesar que venía con él y se queda conmigo, algo que me extraña porque debería estar bastante por delante, pero parece que ha pasado una mala noche y eso pasa factura.  
Después de una ligera bajada donde perdemos de vista a Chuso, afrontamos la pared del Argayo Congosto, donde las piernas empiezan a pesar y no ves la hora de llegar al refugio de Collado Jermoso para avituallar y darte un ligero respiro.


Marcando ritmo en la subida a Pantivalles

Al final todo llega y alcanzamos ese merecido descanso en 2 h 24 m que aprovechamos para hidratarnos, comer y relajar, Cesar continua a mi lado y continuamos la marcha para afrontar Las Colladinas con tranquilidad, parece que voy recuperando las sensaciones y en las bajadas me despego de Cesar y en las subidas me vuelve a coger, así hasta las inmediaciones del sedo de La Padiorna donde me adelanta una chica asturiana, pero bajando el sedo la vuelvo a pasar y entro en Liordes con un buen ritmo hasta llegar a la subida del Alto de la Canal, donde inopinadamente tropiezo y me doy de bruces contra el suelo, en un principio temo por mi hombro, pero afortunadamente ha salido ileso, pero una piedra maldita ha impactado contra mi muslo, provocandome el clásico bocadillo en el cuadriceps, algo que por experiencia sabía que iba a impedirme hacer el tramo de bajada hasta Santa Marina como yo quería. Me masajeo un poco y reanudo la marcha tranquilamente, de nuevo vuelve a pasarme la chica asturiana que me saluda con un hasta la próxima bajada, pero para mis adentros pienso que esta vez va a ser más dificil. En un momento aparece Cesar y le digo que pase que voy a ir tranquilo hasta la canal de Pedabejo, mientras veo como se alejan sigo con mi ritmo recuperador hasta llegar al Alto de La Canal y comienzo la bajada con mucha precaución y aguantando el dolor que sigue siendo aceptable, hasta llegar a Remoña donde me encuentro a Jose Manuel dandome ánimos y continuo hasta la senda del Mercadillo donde voy cogiendo ritmo a pesar del dolor y alcanzo de nuevo a la chica asturiana, que me vuelve a saludar con un hasta la próxima subida, pero el dolor sigue en aumento y debo bajar otra vez el ritmo hasta llegar al avituallamiento de Santa Marina donde me alcanza de nuevo la chica asturiana que sale antes que yo y a la que ya no volveré a ver el pelo. 


Llegando al refugio de Collado Jermoso con ganar de comer, beber y descansar 

Me hidrato cargo agua y salgo tranquilamente para mitigar el dolor del cuadriceps y comienzo la subida con el mejor ritmo que puedo, como se que por delante ya no voy a coger a nadie salvo que esté lesionado, voy mirando de reojo para atrás a ver si viene alguien que pueda ser de mi categoría, pero salvo un par de corredores jovenes que me pasan a toda pastilla, nadie me aprieta y relajo la marcha todavía más para poder realizar un último esfuerzo si fuera necesario, en ese momento sale todo mi instinto competitivo de supervivencia, alcanzo a un corredor con problemas musculares que va andando y estirando, le saludo y continuo mi marcha, momento en el que me aparece un amago de calambre, me relajo todavía más hasta comenzar la bajada donde intento trotar suavemente y lo consigo, el relax que he tenido parece que me ha venido bien y hasta diviso un par de corredores por delante de mí, que me ayudan a esforzarme para intentar alcanzarlos, ellos van alternando correr y andar por lo que en el momento de coger el desvio de la pista que baja a Prada los alcanzo y mientras les sobrepaso les comento que hagan el último esfuerzo que ya hemos llegado, les dejo atrás con un trote ligero cuando sin darme apenas cuenta me encuentro en una senda estrecha que no debería estar ahí, me detengo instintivamente pero rapidamente diviso las cintas naranjas que marcan la carrera y continuo con un ligero mosqueo que se acentúa cuando entro en un camino ancho que pica completamente para arriba, pero sigue habiendo marcas y en lo alto del camino diviso la silueta de un voluntario que me tranquiliza. Con más pena que gloria llego hasta él y ya me indica que solo queda un kilometro cuesta abajo, le doy las gracias por la información y me lanzo como buenamente puedo por la senda para abajo hasta llegar a una pista donde esta Menchu sacando fotos y animandome con todas sus ganas, ya diviso la carretera de entrada a Posada y parece que saco fuerzas de flaqueza para encarar los últimos metros con renovada energia, para entrar en meta donde esta esperandome Isabel para sacarme la foto de llegada en medio de la calzada, tengo tantas ganas de acabar que casi me estrello contra ella, pero al final entro en 4 h 54 m..


En la pista llegando a Posada y recibiendo los ánimos de Menchu

Me dirijo hacia la piscina donde ya veo a Chuso y a Moja que han hecho un carrerón, en dos minutos aparece Anabel que se ha salido y si llega a durar un poco más la carrera me pilla, comentamos que seguro que esta en el podio y estoy mirando a ver si veo a alguno de mis rivales, pero no veo a nadie, cabe la posibilidad que hace mucho que hayan llegado y ya no esten por la zona, con lo que me meto en la piscina y una vez que relajo la musculatura y como no estan puestas las clasificaciones de mi categoria me voy a dar una ducha a la casa rural. 


Entrando en meta con un corredor pisandome los talones

Al volver ya esta puesta la clasificación e inesperadamente aparezco el primero, casi no me lo puedo creer y veo que los dos favoritos no aparecen, o se han retirado o no han venido. Aun así este primer puesto me llena de ilusión y cubre completamente el afán competitivo que siempre he tenido, a pesar que ahora mismo no esté en las mejores condiciones para ello.


Entega de premios con madreña incluida

Entrega de premios con madreña gigante y masaje incluido y recibiendo infinidad de felicitaciones de todo el mundo, algo que siempre se agradece, cena ligera y para la cama que al día siguiente volvemos para León. 
La próxima Lagos Xtreme, aunque aquí el objetivo es acabarla y hacerla con tranquilidad siguiendo las sensaciones que tenga ese día, que tampoco puedo hacer muchos planes, todo sobre la marcha, lo importante es acabar bien y seguir mientras se pueda. 


La mejor y más querida felicitación de toda la jornada

Y para no perder la costumbre os dejo un video de uno de los grandes viejos rokeros que nunca mueren, como yo, este es Johnny Winter con el clasico Johnny B. Goode. 

jueves, 21 de agosto de 2014

Villalfeide - Polvoreda 2014

Después de mucho tiempo vuelvo a escribir, una vez superada una salida de hombro en Aquilianos el año pasado y una braquiterapia por cáncer de próstata en marzo de este año, voy volviendo a la normalidad sobre todo psicológica y también física, lo que me ha hecho debutar esta temporada en mi carrera favorita, la subida al Polvoreda desde Villalfeide.
Este año la prueba se presentaba con un aumento significativo del kilometraje, unos seis km. más, y aunque era algo escéptico en la idoneidad del mismo, por el esuferzo que podía suponer en un día caluroso, tengo que reconocer que al final no fue el león tan fiero como lo pintaban y la carrera finalizó sin apenas incidencias y dentro del horario previsto para comer la paella, que era lo importante.
Como siempre la organización al filo de la suma perfección, con el marcaje de la carrera, avituallamiento, duchas portatiles, piscina fría, aunque para mí hubiera sido mejor unos barriles o cubos con hielo, pero todo no se puede tener, fisios y lo más importante los voluntarios y el pueblo en general volcandose con los corredores, que cada año suben más el listón de su entrega y participación.


Salida

Salimos de León en coche con Ruben el Bisonte de Carbayedo y Rodrigo del NRI, para llegar con el tiempo justo de coger el dorsal y calentar lo imprescindible, para situarnos en la linea de salida, los nervios parece que se me agarran al estomago y no las tengo todas conmigo en este debut competitivo. Comienzo muy conservador y rapidamente se forma un tapón al estrecharse el camino, me lo tomo con calma y hasta que no empieza a ponerse pindio no adelanto, en breve diviso a Natalia, Anabel y Javi Llanos de León Corre y aprieto un poco para juntarme con ellos, voy siguiendo a Anabel y casi sin darnos cuenta nos despegamos del resto hasta llegar a la bajada de la escombrera, donde se atascan varios corredores y tengo que pegar un salto por la izquierda para pasarlos, en la bajada un poco técnica adelanto a Anabel y marco un ritmo ligero, que se ve interrumpido al encontrarme a Jesús Calleja que se ha caido y se ha golpeado en la rodilla, parece que no es grave y queda gente con él, por lo que prosigo la marcha y al cabo de unos segundos me encuentro con Diego Alonso del Cumbres de León, con cara de circunstancias y el dorsal en la mano, al parecer ha sentido un par de pinchazos y ha parado, le comento que es lo más prudente y que quedan muchas carreras por disputar, aunque como presidente del club sé que se ha esfumado nuestra única esperanza de alcanzar una buena clasificación en la carrera, otro año será. Una vez finalizada la competición me entero de que solamente ha sido una sobrecarga y que en breve estará compitiendo de nuevo, me alegro por él que es un grandisimo corredor y mejor persona. Después de esto parones continuo la marcha pero el ritmo no va y empiezo a perder posiciones, al llegar al pueblo y avituallarme, me entra un bajonazo sin venir a cuento, veo como Anabel se me escapa en la distancia y me dejo ir en la cuesta abajo para intentar recuperar fuerzas, al comenzar la subida voy a tirones haciendo la goma con Anabel, el estomago me empieza a dar guerra de la buena y sino que se lo digan a Pedro de Ghueko que amenazó con presentar una solicitud de descalificación por intentar intoxicarle en pleno campo. En la bajada al pueblo parece que vuelvo a coger el ritmo, pero un poco antes de coger la pista que te lleva a la base del Polvoreda se me cae la lentilla y ya no la encuentro, reanudo otra vez la marcha y de nuevo vuelvo a sufrir altibajos hasta el avituallamiento en la falda del pico, donde paro un poco y como para reponer fuerzas. Comienzo la subida con un ritmo tranquilo pero constante y poco a poco comienzo a encontrarme mejor, alcanzo a Anabel y le marco una cadencia para que intente seguirme, cosa que consigue sin demasiados problemas hasta llegar a la cima. Empiezo a descender sin prisas pero sin pausa y antes que me dé cuenta he perdido de vista a Anabel, al llegar al avituallamiento me detengo pero no la veo venir por lo que sigo, cada vez me encuentro mejor, aunque tampoco es para tirar cohetes pero voy adelantando a unos cuantos corredores, hasta que me encuentro con Kike Esquivel en el siguiente avituallamiento, me pongo a su rebufo y me lleva hasta la ultima subida del día, donde inexplicablemente se desfonda y con un ritmo tranquilo pero seguro lo voy dejando atrás y cogiendo a unos cuantos corredores antes de la bajada final donde me dejo ir hasta la meta sin alcanzar a nadie, con un tiempo de 4 h y 3 m, que antes de la carrera me parecía imposible de conseguir pero que al final siempre parece que lo podía haber hecho mejor.


Descenso técnico


La cara de sufrimiento en el ascenso al Polvoreda


Llegada al pico


Entrada en meta


Con Pedro brindando porque la intoxicación no llevo a males mayores

En meta ya estaba Isabel esperandome para hacer la foto de entrada y comernos la magnifica paella que nos tenía preparada la organización, como todos los años. Lo más importante como dice mi amigo Balbino es haber acabado sin hacernos daño y ahora a esperar a la siguiente en Valdeón, otra gran carrera La Transvaldeonica.     

martes, 24 de diciembre de 2013

Resumen del año

Este es el momento que todo el mundo dedica para hacer un recuento y valoración de todo lo sucedido durante el año y yo para no ser menos me voy a poner a ello, seguramente debido al aburrimiento que el catarro me produce al no poder seguir un entrenamiento regular, ni siquiera uno irregular.
No puedo decir que 2013 haya sido un buen año, pero tampoco malo. Profesionalmente he dejado de tener profesión desde Julio, y aunque lo esperaba ansiosamente, la forma y el modo no fue el deseado, aunque tal como corren estos tiempos, tampoco se puede pedir demasiado, el caso es que todavía siento que me estoy adaptando a mi nueva situación sin sacarle todo el jugo esperado. Deportivamente que es a lo que suelo referirme en el blog, tampoco se puede decir que haya sido boyante, las tiradas invernales sobre la nieve abriendo huella, me cargaron el piramidal y todavía no he sido capaz de recuperarlo totalmente. La mayor decepción fué la lesión que sufrí en Los Aquilianos y que me impidió participar en La Travesera, mirando el lado positivo el hombro parece que ha recuperado casi toda su movilidad, aunque no la fuerza, que espero que vuelva con el tiempo. A pesar de todo el tercer puesto de mi categoría de la Transvaldeonica y sobre todo el quinto también de mi categoría del Desafio del Oso, con un excelente tiempo para mi y las buenas sensaciones con las que acabe la carrera, hacen que el año finalizase con el dulce sabor de que puedo hacerlo mejor para el año que viene.
Otra de las cosas de mi nueva situación es que parece que puedo tener todo el tiempo libre del mundo, sobre el papel, para poder entrenar casi como un profesional, en la práctica siempre aparece algo que te lo impide, por lo que he decidido relajarme todo lo que pueda y tomar las cosas tal como vienen. Llevo una semana parado por el catarro que no se va ni a tiros y espero aprovechar las navidades para intentar recuperarme del todo, incluido el piramidal, hasta me estoy cuestionando mi participación en la Transcandamia, si esto sigue así.

Ahora os dejo de dar la chapa y os deseo a todos  

FELIZ NAVIDAD

 
Y para finalizar iba a dejar un villancico, pero al final me pudo la pasión y he decidido poner a dos monstruos del país, Javier Vargas y Raimundo Amador, con un tema adecuado para estos dias, No pasa nada.          

Vargas Blues Band - No pasa nada por VargasBluesB-Official

lunes, 18 de noviembre de 2013

Behobia 2013

Esta ha sido mi primera y seguramente única incursión durante este año al lado oscuro del asfalto, acompañando al grupo de León Corre, esto se va convirtiendo en una tradición y seguramente esta mítica carrera lo merezca.
Viaje en autocar entre risas y juerga, con madrugada incluida, aunque a mí cada vez se me hace más pesado lo de estar encogido entre las butacas, pero al final todo tiene su fin y llegamos a tiempo de comer. 
Hoy toca comida familiar con siesta incluida para después ir a recoger el dorsal y quedar con la gente para tomar unas cervezas y cenar, pero nos cae la del pulpo en forma de lluvia pertinaz y al final decidimos ir directamente a comer unas pizzas.
La mañana de la prueba se levanta nublada pero sin llover aunque el viento sopla con fuerza, llegamos con el tiempo justo para dejar la mochila y ponernos a calentar tranquilamente, ya que tenemos más de una hora hasta que toque la salida.
Aunque vengo corto de preparación por una semana que me he pasado en la cama y me ha impedido hacer las series que hubiera querido y que la dedicación a la montaña me hace algo más lento, el año pasado estaba más o menos en la misma situación y mejoré mi mmp, así que este año albergaba la esperanza de repetir la historia, pero la cruda realidad se encargaría de demostrar que los milagros son difíciles que se repitan. 
Llega la hora de acercase al cajón de salida donde me junto con Fernando Truchero, Seve, Gavela y Jesús, los cinco con un nivel muy parecido, me arrimo a Fernando con el que tengo una cuenta pendiente de la carrera del año pasado y salgo marcándole pero antes del kilometro cinco ya veo que no puedo seguir su ritmo y ralentizo un poco. Al comenzar el puerto de Gaintxurizketa me alcanza Seve, pero como no se me va me envalentono y comienzo a tirar en la subida hasta coronar, pero en la bajada las piernas no tiran y veo como poco a poco se va alejando lenta pero inexorablemente y aunque en los repechos parece que recupero un poco, ya voy notando que hoy no va a ser mi día y empiezo a chocar las manos de los niños que se agolpan en la cuneta y disfrutar el ambiente que rodea toda esta prueba. En Pasajes ya confirmo que voy a superar ampliamente mi registro del año pasado, pero aún así intento subir el Alto de Miracruz con todo lo que tengo y rebaso a un sinfín de corredores que están fundidos, aunque yo tampoco voy muy fino, me da tiempo de ver a Paula animando sin parar. Pero es al llegar al alto y comenzar la bajada cuando me alcanzan Jesús y Gavela que vienen muy fuertes, intento pegarme a ellos como una lapa pero el tio del mazo se ha apoderado de mí y no me deja más que ir  a diesel y ellos van con gasolina super, impotente veo como se pierden entre la multitud de corredores y como estamos llegando al Kursaal me dedico a ver si veo a Isabel que siempre anda por esta zona, en breve la diviso con la mano extendida para saludarme y darme todos los ánimos del mundo que verdaderamente los necesito para afrontar ese último kilometro con todo el público alentando sin parar, para hacer que intentes volar hacia la meta aunque no puedas.


Dando la mano a Isabel en el kursaal

Al final acabo en 1 h 35m 45s, casi cuatro minutos más que el año pasado y aunque casi todo el mundo ha estado por encima de su tiempo, hechándole la culpa al viento, la verdad es que yo ni siquiera lo he notado, quizás al estar acostumbrado a recibir sus caricias en la montaña y la verdad es que estoy algo alicaído, pero se me pasa rápidamente al llegar al restaurante y ponerme a comer todo el menú de la sidrería que hemos escogido para reponernos y que esta muy bien como Aaron puede atestiguar fehacientemente.  
La vuelta debido al cansancio y a la comida se hace de una manera relajada y tranquila y a las 11 h y 30 m desembarcamos en el aparcamiento de la junta para volver cada uno a su casa.     
Esta vez para finalizar voy a dejar un video diferente, es un homenaje a Dan Osman, un tipo singular, indio americano con una filosofía de la vida de vivirla siempre al límite, murió como no podía ser de otra manera intentando superar esos limites.


Dan Osman - Climbing - Free-falling - Jumping... por yeti9998

martes, 8 de octubre de 2013

Resumiendo el verano

Hacía tiempo que no me sentaba a escribir, después del accidente de los Aquilianos con la luxación de hombro y el posterior parón, que hechó por tierra toda la preparación y el principal objetivo de la temporada, el reto de La Travesera, me entró el clásico bajón del yonqui de las carreras, tres semanas con el brazo en cabestrillo, paseando por La Candamia viendo al personal trotar y poniendoseme los dientes más largos que a Drácula, casi dos meses de rehabilitación trotando suavemente y con un miedo terrible a caerme, hasta que empiezo a participar en carreras más que para competir para comprobar que puedo acabarlas dignamente y sin demasiado sufrimiento, así que me inscribo en Las Fuentes Blancas de Omaña, que acabo andando desesperado por el calor y el asfalto, Cueto del Osoen Palacios del Sil donde casi me congelo por el frio y la niebla, acabo bastante fuerte o eso me parece a mí, ya que era una bajada muy rápida, Villalfeide - Polvoreda mi favorita, empiezo muy conservador pero a medida que avanza la carrera me voy encontrando con mejores sensaciones, acabo sensacional para mi estado de forma, Transvaldeonica en Posada de Valdeón, voy con intención de intentar disputar en mi categoria, y empiezo todo lo fuerte que puedo ya que me cuesta mucho calentar, pero al coronar Collado Jermoso el estomago me juega una mala pasada y no me deja correr en sitios como la Vega de Liordes donde pierdo un tiempo precioso, me voy recuperando poco a poco pero aun así no puedo mantener un ritmo vivo en la bajada final, a pesar de todo inesperadamente pillo el tercer puesto del podium, con un discreto tiempo de 4 h 16 m y para finalizar el objetivo secundario que me había marcado para motivarme después de tener que renunciar a La Travesera, y que fué el desafio del Oso en Pola de Somiedo, 100 km que quedaron reducidos a 80 km por la tardía y creo que mal intencionada protesta, ya que esta carrera llevaba anunciada como mínimo seis meses, del Fapas que parece ser que su función es proteger al oso, aunque a veces deberíamos preguntarnos si existe alguien que se encargue de proteger a las personas, sobre todo a las que viven por esas zonas, centrándonos en la carrera que es lo que nos interesa, resultó ser una prueba más dura de lo esperado y muy bonita, con un buen ritmo desde el principio, siempre pensando que el entrenamiento no había sido el adecuado, conseguí mantenerlo quitando los típicos bajones de estas pruebas, hasta finalizar en unas dignas 13 h y 26 m consiguiendo el 5º puesto de mi categoria. Con esto doy por finalizada la temporada, para volver a comenzar en noviembre con la mítica prueba de asfalto Behobia - Donostia, sobre todo para acompañar al grupo de entrenamiento de León Corre y si de paso bajo mi mmp, bienvenido sea, aunque intentaré mejorar la velocidad durante este periodo, si el tiempo lo permite acometeré el Anillo del Vindio que no pudimos culminar el año pasado.


Desafio del Oso


Villfalfeide - Polvoreda


Transvaldeonica

Cueto del Oso

Antes de acabar esta entrada quiero hacer un par de reflexiones o críticas que intento que sean constructivas en el caso que las lean los organizadores de las carreras, algunos de los cuales como esto está de moda, se meten en un berenjenal por desconocimiento o por no dejarse asesorar por alguien que sepa de que va el tema, aquí lo único que cuenta es sacar la carrera como sea. Pero lo que me ha acontecido este verano, ha ocurrido en carreras contrastadas y con solera, no es de recibo que en una prueba con la antigúedad de los Aquilianos, avises en el avituallamiento para que tengan preparada la ambulancia por la luxación y que cuando llegues después de una hora andando con unos dolores tremendos, tengas que esperar casi otra hora a que llegue un policía local de Ponferrada, al que por supuesto estaré eternamente agradecido por su voluntad ya que no tenía ninguna obligación, con un todoterreno bastante destartalado, debe ser que el presupuesto del Ayuntamiento está por los suelos, y cuyo asiento me lanzaba en cada curva de un lado para otro, pensé que el hombro se me iba a salir por la ventana, para finalizar me llevaron al hospital comarcal y menos mal que la administrativa hizo la vista gorda porque al ser una prueba deportiva no les correspondía a ellos atenderme y evitó que me pasaran la factura que me correspondia pagar y hacersela llegar la Federación con todo el papeleo y explicaciones que eso podía conllevar.
El otro tema sucedió en La Travesera, pero pudo haber pasado casi en cualquier carrera porque la mayoría tienen el mismo reglamento, aunque en esta estaba bastante escondido y no es más que el articulito donde si anulas la inscripción hasta una fecha te soplan el 50% de la misma y si es más tarde el 100% y les da igual que puedas presentar el parte de baja, de accidente o de lo que sea, el caso es que te trincan la pasta y como le dije al organizador me parece un atraco a mano armada y cuando le amenacé con enviar un escrito de protesta al club y a la federación que apoyaban esa carrera, me dijo que no me molestase que estaba en la directiva de los dos estamentos, bueno aún así no lo tengo descartado del todo porque creo que esto es un abuso que no debemos permitir los corredores y sobre todo cuando tienen listas de espera a los que les va a cobrar la inscripción completa.
 Y como siempre aquí os dejo una muestra exótica de los 70, Redbone un grupo de indios americanos  creo que descendientes de los sioux y que alcanzó bastante éxito con este tema Reina Bruja de Nueva Orleans           

Redbone - The Witch Queen of New Orleans - por mimivar83

lunes, 29 de abril de 2013

I Biosfera Trail

Por diversos motivos deportivos y profesionales me ha costado bastante sentarme a escribir de mi última carrera de montaña la I Biosfera Trail en la localidad de Ciñera de Gordón. Ante todo hay que decir como ya se ha expresado en varios blogs que la prueba ha sido un éxito total, un gran recorrido, marcado perfectamente, extraordinariamaente más bien, buenos avituallamientos con un voluntariado excepcional y  un trato exquisito hacia los participantes, lo confirman. No obstante hay algunos detalles, que desde luego no se le pueden achacar a la organización y  que hacen que por ahora no se le pueda dar una matricula de honor y pierda en la comparación con mis dos carreras favoritas de la provincia, Alto Sil y Polvoreda, la primera es la implicación del pueblo como público, puede que sea por el diferente tamaño de Ciñera comparandolo con Santa Cruz y Villalfeide, pero aquí no sentí ese calor que se respira en las otras competiciones y por supuesto es una apreciación muy personal, que no le resta el mérito que la organización se ha ganado a pulso y que además yo creo que con el tiempo se puede conseguir. Otro tema es el de la comida poscompetición, no quiero entrar en si la organización no la hace como en otras pruebas por falta de sitio o de infraestructuras o de colaboración o incluso por reactivar la economía de la hostelería de la zona, pero si estaría bien que implicase a estos mismos hoteleros para conseguir un menú más barato, ya que en estos tiempos de crisis 15 euros duelen un poco y sigo diciendo que es una apreciación muy personal y que la organización seguramente poco puede hacer, si no existe dicha colaboración. 
La carrera en si me parece una pasada, fenomenal y muy sui generis, por supuesto no se trata de una carrera de iniciación a la montaña y si de una carrera de iniciación al ultra trail, tipo La Travesera y creo que algo tenga que ver que los que la han diseñado, han corrido casi todos esta prueba y que el gran porcentaje de retirados fue simplemente porque el personal no se molestó en reconocer y estudiar el exigente perfil de la prueba, pero tengo que decir que he hablado con unos cuantos de los que no acabaron y lo único que piensan es en volver el año que viene. El paso por la bocamina que se mantuvo en secreto todo un puntazo y que se puede convertir en el reclamo de una carrera mítica, si la organización consigue perpetuar la misma con igual nivel o superior a ser posible. 


Ascendiendo a Peña Colorada con Sacha pisandome los talones

Una vez hecha la crítica correspondiente nos centramos en la carrera del los amigos y conocidos, nos desplazamos por Cumbres de León El Bisonte de Carbayedo, Cañi y yo en un coche, para encontrarnos en Ciñera con Seve de León Corre y Victor Sarmiento de Interval con los que compartimos comida en Cabornera. Por parte de Cumbres de León tambien acudieron Diego Alonso y Pablo Camino y de León Corre Balbino Iglesias, Jose Luis Arienza y Ruben Ortiz. En esta prueba con llegar ya tenias bastante y además te daban una medalla de finalizador cosa que en estos casos es de agradecer. A destacar la actuación de Balbino que cada año mejora como los buenos vinos, con un tercer puesto en su categoria y un tiempo de 4 h 9 m que lo dice todo de su estado de forma, y tambien Ruben Ortiz que ya demostró en Alto Sil que está como un toro, se salió con 4 h, 27 m, tenemos que reseñar que el ganador fue Eulogio Bello con 3 h 11 m y la ganadora Raquel Maestre con 3 h. 54.


La escombrera de la Hullera, otro de los sitios caracteristicos de esta carrera


Diego y Pablo entrando en la escombrera donde nos esperaba Alejandro Santos para animarnos y fotografiarnos 

Mención especial para Sacha compañera de tiradas, que quedó segunda de su categoria y eso que se estrenaba en competiciones de montaña, dentro de poco ni la vemos y como no, para Ruben el Bisonte de Carbayedo que sin haber entrenado más que unos miserables 90 km y no precisamente de montaña durante todo el mes, consiguió acabar la prueba en 5 h 38 m, ya lo había vaticinado que iba a acabar por lo civil o por lo militar, muy asturianu él .


El Bisonte a toda maquina

En cuanto a mi carrera decir que fue más o menos según lo previsto, los problemas en el piramidal y los lumbares me hicieron salir muy conservador, para ir mejorando las sensaciones progresivamente a medida que entraba en calor, aunque sin poder forzar a tope en las subidas y bajadas rápidas,  estuve compartiendo carrera sucesivamente con Cañi que tuvo que retirarse por lesión, Sacha que pasó por encima de mí como una apisonadora, aunque en la bajada técnica del Cueto casi la despeño, en el afan de que siguiera mi estela, sobrepasé a Arienza con problemas en los gemelos, seguí con Diego y Pablo que cedieron un poco y me enganche a Seve que iba algo justo y no pudo seguir mi ritmo, para finalizar todos en un pañuelo en torno a las 4 h y 45 m.  
Estos son los datos técnicos de la carrera aunque paré el reloj diez minutos después de entrar en meta.



Culminando la tercera cumbre Los Carretones

Y para finalizar un tema de la vieja banda de rock sureño Creedence Clearwater Revival intrepretado por su lider Jhon Fogerty, I put a spell on you


John Fogerty - I put a spell on you por rakosky